Si en España tenemos la tradición de las doce uvas en otros países tienen diferentes costumbres a la hora de recibir el nuevo año.

Os contamos algunas de las tradiciones que más nos han llamado la atención.

Rompiendo platos en Dinamarca

Romper cosas contra la casa de alguien puede ser considerado en España como de mala educación y falta de civismo, pero en Dinamarca, es una costumbre típica de la víspera de Año Nuevo. Esa noche, van a las casas de los amigos y familia y golpean la vajilla contra sus puertas. Cuantos más fragmentos tenga en la puerta de su casa a la mañana siguiente, más popular serán los habitantes de esa casa.

Saltando Siete Olas en Brasil

No todas las Navidades son blancas, especialmente en ciudades como Río de Janeiro que no están acostumbrados a ver mucha nieve. Algunas tradiciones locales deben definitivamente ser incluidas en el catálogo de formas originales de recibir el nuevo año. Una de ellas es la de saltar siete olas y esto nos traerá buena suerte en el próximo año.

Mejor si se viste de blanco al hacerlo (para traer paz) y llevar un ramo de flores para tirar al océano (una ofrenda a la diosa de los mares).

Festejando siete, nueve o doce veces en Estonia

Los amantes de la gastronomía y los gourmets deberíamos recibir todos el Año Nuevo en Estonia, ya que no sólo la capital, Tallin, es excepcionalmente bonita, sino que la tradición de Nochevieja de comer un número exacto de comidas es una buena excusa para darse el gusto.

Y no pienses que puedes salirte con la tuya con una o dos comidas extra – son siete, nueve y doce los considerados afortunados. Y según la tradición, comer siete, nueve o doce veces significa que tendrás la fuerza de tantos hombres en el nuevo año. Pero no tienes que terminar todo en tu plato, hay que dejar algo de comida para hacer felices a los espíritus ancestrales.

Tocando las campanas 108 veces en Japón

En Japón, la víspera del Año Nuevo (Omisoka) se celebra haciendo sonar las campanas en los templos budistas. Sin embargo, en lugar de una docena de veces se cree que hacer sonar una campana 108 veces, el número de deseos humanos y por tanto, causas de sufrimiento, según la tradición budista, disipa las emociones y mentalidades negativas.

Atrapa a Junkanoo en las Bahamas

El Junkanoo, un festival bahamense que se celebra tanto el Día de San Esteban como el Día de Año Nuevo es una cita ineludible si se visita Nassau durante el invierno. Se cree que comenzó a finales del siglo XVIII, cuando se permitió a los esclavos salir de las plantaciones para celebrar la Navidad en comunidad, y estos ruidosos y vibrantes desfiles que se prolongan hasta la noche son ahora una parte importante de las tradiciones navideñas de las islas. Grupos de bailarines salen a la calle, mientras los músicos tocan tambores de piel de cabra y silbatos de vaca con espectaculares disfraces.

El río de fuego de Escocia

Es el Hogmanay o fin de año escocés. La capital de Escocia celebra la Nochevieja con una curiosa comitiva de 8.000 personas con antorchas que crean un río de fuego que serpentea por las calles de la Ciudad Vieja, desde la Plaza del Parlamento hasta Calton Hill. Para rematar la procesión, gaiteros y tambores caminan al paso.

La panorámica de las calles encendidas en llamas, es realmente bella. Cuando finaliza, el culmen es un espectáculo de fuegos artificiales impresionante.